ALTO JAHUEL

MISIÓN DE VIDA 2020

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Descripción

 Alto Jahuel es una zona rural ubicada en las cercanías de la ciudad de Buin. Su población se encuentra dividida en pequeñas villas independientes que guardan poca relación entre sí, lo cual hace de la misión un verdadero desafío. 

 

 Esta carencia de unidad se ve acrecentada por las profundas diferencias existentes entre las autoridades eclesiales y la comunidad pastoral del sector. Por tal motivo, este año hemos querido ser los encargados de construir puentes de unidad que vuelvan a congregar a hermanos y hermanas que se hallen distanciados.

 

 Con la intención de fomentar este encuentro en la comunidad de Alto Jahuel, los invitamos a unirse a nuestra zona este invierno.

 

¡Con el amor de Cristo,

encendamos la esperanza!

Información

Jefes de zona

Marcelo Valenzuela

+56995017196

Laura Prat

+56987298270

Tomás Sánchez

“Esta era la primera vez que iba a misiones, siempre lo tuve muy sesgado entre mis planes. Al comienzo estuve a punto de decir que no, pero decidí darle una chance. Acepté y fue una tremenda experiencia. Hay una parte muy bonita de la religión que no se practica todos los días. El mostrar que Jesús está presente en todo lo que hacemos. Ese impulso es el que me mueve a querer hacer de mi vida cristiana siempre una misión”

Testimonios

María Paz Eyzaguirre

“Llegamos a Alto Jahuel con el equipo y los voluntarios y todo fue increíble, el grupo se conformó rapidísimo, todo el mundo era demasiado buena onda y estaban motivadísimos. Todos los días había algo nuevo que contar, alguien que nos abrió la puerta, alguien nuevo en los talleres.
La alegría de la comunidad nunca se me va a olvidar, todo el esfuerzo que hicimos, todo el trabajo que fue armar las misiones, pasar frío, tener hambre, todo eso valió demasiado la pena y no fue nada comparado a lo llena que me sentía cuando veía a los voluntarios o a alguien de la comunidad feliz. Era una alegría demasiado contagiosa. No cambiaría por nada la experiencia que viví en Misión de Vida”

Francisco Valdés

“Encontré espectacular como los misioneros pusieron su vocación artística al servicio de la comunidad, pintando murales religiosos afuera de la capilla. Pero, lo mejor de todo, fue la tremenda disposición de los sacerdotes de la zona para que viviéramos un encuentro personal con Cristo en la oración. Tuvimos la suerte de tener Misa todos los días después de los talleres, y de tener al Santísimo en el sagrario todos los días”