San Isidro Labrador

 San Isidro fue un campesino español que debió soportar la muerte de sus padres a temprana edad. Siendo apenas un niño tuvo que comenzar a trabajar en el sector agrícola para poder subsistir. Ahora bien, solo en medio de aquellas fincas fue donde pudo comenzar a desarrollar su vida espiritual.

 Aún con su reducido salario de jornalero siempre supo destinar una fracción de su ingreso a los hombres más desposeídos de las tierras aledañas, demostrando así su inmensa bondad.

 De vida simple y caritativa hasta el lecho de su muerte, su ejemplo de vida y la misión que Dios le deparó, generaron una inmensa popularidad en el mundo rural.

“El que permanece en mí y yo en él,

ése da fruto abundante”