San Alberto Hurtado

 Alberto Hurtado fue un connotado sacerdote jesuita. Su vida y obra lo convirtieron no solo en un santo reconocido por la Iglesia, sino que también en uno de los símbolos de esperanza más potentes que surgieron en los tiempos de mayor pobreza chilenos.

 El joven Hurtado descubrió la misión de su vida estudiando derecho, facultad en donde pudo conocer el dolor de los más desamparados. Para combatir las injusticias que presenciaba día a día se dispuso a repartir una oleada de amor con los pobres, jóvenes, desvalidos y niños.

 

 Aunque fue cuestionado e incomprendido debiendo hacer frente a todas las críticas de las que era objeto, su huella cala hondo hasta hoy en día con el Hogar de Cristo, y en la esperanza de que la ley de los hombres y Dios podrá construir un mejor país para todos.

“He aquí nuestra misión. Gritar por el mundo entero el amor que Dios nos ha tenido, el amor de Cristo hasta la sangre, la ternura maternal del Corazón de María”