San Agustín

 Agustín de Hipona es un personaje trascendental para la historia del catolicismo. Nació como gentil y se convirtió a la fe de Cristo alrededor de los treinta años llegando rápidamente a convertirse en Santo, Padre y Doctor de la Iglesia católica.

 

 Siendo obispo en el Norte de África le tocó vivir los adversos tiempos de la defensa de la eclesial. Sin embargo, con su vasto conocimiento doctrinal pudo sortear todo tipo de inconvenientes, combatiendo con fiereza las distintas herejías que pretendían dividir la Iglesia.

 

 Su misión con Cristo perseveró hasta el lecho de su muerte, en el cual no pudo sino ser reconocido por toda la comunidad eclesial gracias a los innumerables aportes que realizó a la doctrina cristiana en vida.

“¡Basta de silencios!¡Griten con cien mil lenguas! porque, por haber callado, ¡el mundo está podrido!”